| BLOG DEL PELOS |
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Por lo visto si a alguien hay que agradecerle que ‘Star Wars’ regrese a los cines y en formato 3D es a James Cameron y a Robert Zemeckis, que convencieron a George Lucas para hacer un test de 5 minutos y del que el director quedó enganchado. Por lo visto si a alguien hay que agradecerle que ‘Star Wars’ regrese a los cines y en formato 3D es a James Cameron y a Robert Zemeckis, que convencieron a George Lucas para hacer un test de 5 minutos y del que el director quedó enganchado. El origen de Anakin/Darth Vader: En cuanto Qui Gon Jinn y Padme llegan a Tattoine el film cobra la vida que todos esperábamos. Asistir al gérmen de la trilogía con la que hemos crecido (Episodios IV, V y VI) era la asignatura pendiente de Lucas y se presenta de una forma inmejorable: la vida en esclavitud de Anakin, la relación con su madre, la historia sobre su concepción, los midiclorianos y su liberación. No encuentro nada forzado ni sacado de la manga. La conversión en 3D: El ‘Episodio I’ goza de escenas que clamaban a gritos un tratamiento tridimensional. La carrera de vainas, el enfrentamiento entre Jedis y Darth Maul y la batalla final en Naboo son todo un espectáculo que cobra una nueva dimensión en 3D. Es como si en 1999 Lucas ya tuviera en mente este concepto y la conversión se amolda a un guante con el metraje que teníamos. No chirría, no es innecesaria y no decepciona, pero sí, es mejorable, como todo. El casting: Magnético de principio a fin. Desde un Neeson impecable a Ewan McGregor que se hace con la piel de Obi Wan. Hasta el crío está que se sale, y eso que el pobre Jake Lloyd sólo ha participado en otro film (’Madison’) desde su salida de las ‘galaxias’. Darth Maul: Uno de los villanos más carismáticos de la saga y a la vez el más desaprovechado de la historia del cine. Un corte a la cintura y Lucas se deshace de un personaje que podría haber brillado hasta ‘La Venganza de los Sith’. En su pensamiento estaba darle dicho protagonismo a Jango Fett en la siguiente entrega, pero no llegó a tener esa oscuridad que sólo tiene un sith. Ahora lo saboreamos a él y su doble espada laser en 3D. El primer acto: Con el tiempo y sus tropecientos visionados uno se da cuenta que la primera hora del film es todo un fiasco. Se entra como un elefante en una cacharrería (escena de los Jedis en la nave del Virrey de la Federación de Comercio) y se termina en un planeta de orejones con una nave en forma de mantaraya y escapando de peces gigantes. Los diálogos son de párvulos y el aroma infantiloide echa para atrás. Jar Jar Binks: A mi no es que me moleste en exceso, pero es tan prescindible que hasta Lucas los desterró (al igual que sus congéneres) a un papel testimonial en las dos entregas posteriores. Nunca sabremos si el rechazo unánime a tan pastoso personaje llevó al director a no intentar de nuevo meter un contrapunto tan gracioso como tocapelotas en una historia que no lo necesitaba. Escenas nuevas: no las hay, y a falta de revisar la versión de 1999 creo que el Yoda ‘Muppet’ se sustituye por el Yoda’ CGI’ de los Blu-ray, corregidme si me equivoco. Ojo, no pedía tampoco un cameo del Halcón Milenario, pero seguro que Lucas dejó en la sala de montaje algún ‘extra’ que podría haber colado en 3D. La más floja de la nueva trilogía: Claro, esto es fácil de decir cuando se trata de un reestreno y nos sabemos de memoria lo que ocurre tras el final del ‘Episodio I’. Aún así, uno no puede dejar de pensar que lo que ve en la pantalla es el preludio de ‘El Ataque de los ‘Clones’ y ‘La Venganza de los Sith’, en muy opinión muy por encima tanto en guión como en historia de ‘La Amenaza Fantasma, mucho más cercana a la religión (Jedi) que a la acción. Sabiendo lo que hay por venir, la principal razón por la que pagamos la entrada es la numerada como ‘1′ en el epígrafe ‘a favor’ ( ’El fan que hay en ti’)
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